Monster Musume ¿Bueno o malo?

 

Qué sucede cuando una serie trata de vender una historia como algo novedoso y original y, si lo analizamos mejor, resulta ser una serie más, e incluso podríamos afirmar que sigue el mismo patrón de otras de su género con un cambio de imagen.

Bueno, al inicio de esta temporada salió al aire una serie un poco excéntrica para muchos, me refiero a Monsutā Musume no Iru Nichijō, conocida como Everyday Life with Monster Girls ó simplemente Monster Musume. En esta serie se cuenta el día a día de Kimihito Kurusu, quien vive en una sociedad donde humanos y monstruos empiezan a convivir y para lo cual se le nombra como anfitrión de una lamia (chica mitad humana con cola de serpiente).

Esta serie puede clasificarse dentro de los géneros comedia romántica, ecchi y harem, de modo que como es de esperar se carga poco a poco de personajes femeninos que tienen uno o varios motivos para interesarse por el personaje principal.

No es de extrañar que por las características del género se presenten situaciones “complicadas” para el pobre protagonista, y algunas podrían rayar muy de cerca la sensibilidad del espectador. Sin embargo, hasta aquí no hay nada que no haya sido visto o censurado en otras series de fama general como las secuelas de To Love-Ru, la ya olvidada Kanokon, Akikan, He is my Master, Agent Aika, entre muchas otras similares que hacen buen o excesivo uso de fanservice para decorar sus historias.

Lo quizás realmente nuevo que puede ofrecer la serie es la sustitución de las típicas amigas de la infancia, aliens, demonios, ángeles, y en general chicas (la mayoría despanpanantes) con apariencia humana por personajes basados en criaturas mitológicas involucradas en las mismas situaciones que las antes descritas.

En resumen, la serie como tal no se sale de ningún esquema antes visto o predecible para series de este tipo donde el protagonista se rodea de chicas que buscan que se correspondan a sus sentimientos en medio de situaciones poco comunes. Nuevamente, la variante son las protagonistas, de modo que hay que tener cuidado al tacharla (y no solo esta serie) con severas calificaciones si la base de la crítica se hace sobre un elemento “innovador” de la serie como el diseño de personajes y se deja de lado la esencia sobre la que se desarrolla.

De la forma más objetiva posible, la serie encaja perfectamente en los géneros a los que pertenece y además de ofrecer bonitas caras a criaturas míticas bien conocidas, no aporta mayor cosa al mundo del anime como tal. No es una serie que pueda pasar a la historia o ser recordada como un clásico, pero sí cumple con su objetivo que es entretener; si se es amante del género o simplemente se busca algo con que pasar el rato, no es una mala opción.

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